Delitos económicos

El fraude, la estafa, el delito fiscal, el alzamiento de bienes y el crimen económico son todos ellos considerados delitos económicos.

El fraude y la estafa son delitos muy similares. Ambos se basan en el engaño con el fin de provocar un perjuicio patrimonial de una persona y con ánimo de lucro. Dicho engaño puede ser llevado a cabo mediante el aprovechamiento de un error o la ignorancia de una persona para hacerle entregar a quien comete fraude un bien patrimonial, ya sea dinero, inmuebles, etc. También será considerado fraude el hecho de dañar o abusar premeditadamente a una persona mediante, por ejemplo, un contrato con unas cláusulas claramente desmesuradas. Igualmente, será denominado fraude bancario aquel que se sirva de métodos fraudulentos para buscar obtener los bienes poseídos por una institución financiera.

El delito fiscal consiste en defraudar a la Hacienda Pública por cantidades muy por encima a las determinadas por la Ley. Así, el delito fiscal está lejos de considerarse una mera infracción administrativa punible únicamente con una multa, sino que es lo suficientemente grave como para poder ser penada incluso con la cárcel. La gravedad del delito lo establecerá la cantidad estafada por la persona que haya cometido el delito.

El alzamiento de bienes, por otra parte, supone la ocultación o sustracción por parte de un deudor de todo o una parte de su patrimonio con el fin de que el acreedor no encuentre bienes patrimoniales con los que ser capaz de cubrir su deuda.

Finalmente el crimen económico es considerado de mayor gravedad por los abogados de delitos económicos al punto de llevar a ser calificado de inhumano y estar siempre asociado al concepto de crímenes contra la humanidad. Un crimen económico será aquel que cause gravísimos padecimientos a la población civil

Abogados delitos

En Sánchez Guardiola la experiencia y resolución de nuestros abogados de delitos en Valencia ha hecho que estemos considerados como uno de los mejores bufetes en materia de delitos económicos no solo de dicha comunidad autónoma, sino de todo el país e incluso a nivel internacional.

Nuestros abogados especialistas en delitos no esperan a que el cliente haya cometido el delito para prestarle representación judicial –a menos, claro, que el cliente acuda a nosotros una vez el delito ya haya sido cometido–, sino que le ofrecen un asesoramiento completo y eficaz con el que prevenirle y, al mismo tiempo, aconsejarle sobre los mejores métodos con los que maximizar los beneficios y proteger sus intereses.