Deuda subordinada

La deuda subordinada es, al igual que las participaciones preferentes, un producto de alto riesgo cuya venta ha de ser destinada únicamente a usuarios con elevados conocimientos financieros.

Se trata de un valor de renta fija con un rendimiento explícito. Lo que lo diferencia de otros activos de deuda es, principalmente, el alto nivel de rentabilidad que proporciona a sus inversores. Sin embargo, esta alta rentabilidad también trae consigo una serie de consecuencias. De esta forma, en caso de que la entidad bancaria con la que el usuario estableciera el contrato de compra del producto entrase en quiebra o en bancarrota, así como si el usuario se viera en la necesidad de recuperar el capital invertido antes de la fecha establecida de vencimiento, la capacidad de cobro se vería anulada.

Así pues, como consecuencia de la escasa probabilidad que posee el cliente de ver recuperada la totalidad del dinero invertido, la deuda subordinada está catalogada como un producto cuya venta no ha de dirigirse a clientes con un claro perfil conservador como, por ejemplo, pequeños ahorradores.

Obligaciones subordinadas

La entidad bancaria Caja Duero, incurriendo en un caso clarísimo de mala praxis bancaria, no sólo contravino la normativa determinada por la Ley de Mercado de Valores al dirigir estas obligaciones subordinadas a aquellos de sus clientes catalogados como pequeños ahorradores. Sino que, además, lo hizo de forma dolosa. Esto es, subrayando la elevada rentabilidad del producto y ocultando, a su vez, información esencial a sus usuarios acerca de los verdaderos riesgos que conlleva la contratación de deuda subordinada.

En el bufete Sánchez Guardiola disponemos de un gran elenco de abogados especializados en derecho bancario. Su extensa formación y dilatada experiencia a la hora de enfrentarse a casos de mala praxis bancaria relacionados tanto con la venta dolosa de productos de alto riesgo tales como deuda subordinada, participaciones preferentes, acciones, cláusulas hipotecarias, etc. han convertido este despacho de abogados en uno de los más valorados de Valencia.

Más del 90% de nuestros clientes ya han visto recuperada la totalidad de sus inversiones. En algunos casos incluso han sido compensados con una importante indemnización por parte de sus entidades bancarias. Y es que la Ley está de parte de los afectados en este tipo de situaciones.

Si es usted uno de los miles de ciudadanos que se ha visto afectado por medio de engaños y artimañas para contratar un producto del que no dispuso toda la información necesaria para desentrañar sus riesgos y está actualmente sufriendo las consecuencias no dude en ponerse en contacto con nosotros. En Sánchez Guardiola Abogados le proporcionaremos el asesoramiento y la representación legal que necesita.